Al carajo Unasur
Indudablemente que ‘Dios los hizo y el diablo los juntó’, no alcanzaba con que Bolivia tenga que soportar la lenguaza del psicópata de Hugo Chávez de Venezuela, ahora para colmos se levanta un grupículo grupo de presidentes que intentan avalar al gobierno más narcotraficante, terrorista y genocida de la historia de Bolivia.
Puedo entender que Evo Morales no vea más allá de sus narices y que sea un títere de Chávez, pero no puedo entender la desfachatez de la Bachelet, Correa y los otros que le han brindado su apoyo ignorando la actuación de este maldito gobierno, que al mejor estilo de una brutal dictadura, tiene ‘confinados’ a un grupo de ciudadanos de Cobija-Pando, que sin derecho a juicio alguno, han sido secuestrados de sus casas y llevados quien sabe dónde y con qué fines.
No les han contado el terror que están viviendo las familias pandinas, desde que declararon ‘estado de sitio’ y los militares instalados en esa capital, recorren las calles de Cobija haciendo disparos durante la noche y saqueos en las casas de los dirigentes cívicos.
No les han contado que el ministrillo ministro ‘Quintana‘ está borrando todas las huellas de la masacre propiciada por el gobierno, para poder inculpar al prefecto y a los cívicos de Pando, de todas las atrocidades planificadas y ejecutadas por Evo Morales y su cuadrilla de maleantes de los ministros de estado.
No les han contado que las familias de todos los desaparecidos durante este gobierno que suman más de setenta personas, claman justicia.
No les han contado que la última víctima de este gobierno fue un pastor evangélico que se encontraba en el aeropuerto de Cobija que con la biblia en la mano, trataba de mediar entre unos y otros; y que los militares descendieron del avión para retomar el aeropuerto, disparando a diestra y siniestra.
