El comienzo de un romance produce el mismo efecto en el cerebro que tomar una dosis de cocaína, según demostró Arthur Aron de la Universidad de Nueva York a partir de la tomografía del cerebro.
A un grupo de personas se les mostró las fotos de sus enamorados y en ese momento, la zona de su cerebro, al motivarse, se saturó de dopamina, una sustancia que aparece en la sangre al sentirse sensaciones agradables como, por ejemplo, mantener relaciones sexuales, comer chocolate o consumir drogas.
En esas situaciones en la sangre se produce las hormonas oxitocina y vasopresina las cuales logran una conexión emocional en la pareja. Cuando se mira a los ojos durante mucho tiempo, en el acto sexual o en un abrazo se produce la oxitocina.
Y para aquellas personas que piensan que cuando pasa el tiempo muere el amor, la ciencia ha descubierto que no en todos los casos eso es cierto. Hace poco, una científica de la Universidad de Santa Bárbara, al estudiar la tomografía de unos esposos que afirmaron sentirse enamorados el uno del otro igual que hace 20 años, descubrió reacciones análogas a las de los cerebros de recién enamorados. Según datos preliminares, tal amor se registra en un 30% de los matrimonios estadounidenses.
En este sentido, los científicos aconsejan a las parejas dedicarse juntos a unas cosas agradables, las que estimulan la producción de la dopamina, por ejemplo, ir al teatro o al hipódromo, estudiar algo nuevo. Los que se sienten felices en el matrimonio, tienen una vida más larga y una inmunidad mejor, señalan expertos.