Sin duda alguna no hay amor mas grande que el de una madre hacia su hijo, así lo demuestra Margarita Rojas, con mucha tristeza a la cámara dice «el día que yo no este, ojala que Dios ponga un ángel y cuide a mi nieto» Pero lo que ella no sabe es que Dios ya se le adelanto y mando un Ángel, ella.
Estoy completamente seguro que esta señora se ha ganado el derecho de tener su lugar en el cielo, Dios la bendiga y le de muchos años de vida llenos de alegría.
Todo un ejemplo de vida a seguir.